Una gastroenteritis en Lisboa, una caída esquiando en los Alpes, una muela que revienta en Bangkok. Ponerse enfermo fuera de casa ya es bastante malo; lo que no ayuda es no saber a dónde ir, qué te cubre ni cómo explicarle tu historial a un médico que no habla tu idioma. Esto es lo que conviene saber, antes y durante el viaje.
Antes de viajar
Pide la Tarjeta Sanitaria Europea
La Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) te da acceso a la sanidad pública del país en el que estés, en las mismas condiciones y al mismo coste que a sus asegurados, siempre que la atención sea médicamente necesaria durante una estancia temporal. Sirve en los 27 países de la UE y en Islandia, Liechtenstein, Noruega, Suiza y Reino Unido. Cubre las urgencias y también, por ejemplo, el empeoramiento de una enfermedad crónica.
- Es gratuita y se pide a la Seguridad Social, en su sede electrónica o en sus oficinas.
- Cada miembro de la familia necesita la suya, también los niños.
- Mira la fecha de caducidad antes de cada viaje.
- Si viajas antes de que te llegue, puedes pedir un certificado provisional que la sustituye.
Lo que la tarjeta no cubre: la sanidad privada, la repatriación o el vuelo de vuelta, y los viajes hechos precisamente para recibir tratamiento. Tampoco garantiza que todo sea gratis: si en ese país los residentes pagan una parte, tú también.
Valora un seguro de viaje
Fuera de esos países, la tarjeta no sirve y lo único que te cubre es un seguro de viaje. En algunos destinos, como Estados Unidos, la atención médica puede ser muy cara. Dentro de Europa, el seguro complementa a la tarjeta en lo que esta no cubre: clínicas privadas, repatriación o la vuelta anticipada.
Prepara tu medicación
- Lleva la suficiente para todo el viaje y un poco más, en el equipaje de mano.
- Apunta cada medicamento por su principio activo y la dosis: la marca puede no existir en otro país.
- Algunos medicamentos (por ejemplo, ciertos analgésicos opioides o psicotrópicos) pueden necesitar documentación especial en algunos países. Consúltalo antes de salir.
Lleva tu información médica encima, y traducida
Lo que cualquier médico te va a preguntar: alergias, medicación actual, enfermedades crónicas, operaciones y, si tienes, los informes recientes. Tenlo en el móvil y, a ser posible, en el idioma del país o en inglés. También ayuda activar la ficha médica de emergencia del móvil.
Si te pones enfermo allí
- Si es grave, llama al 112. Funciona en todos los países de la UE, gratis y desde cualquier teléfono.
- Si no es urgente, empieza por una farmacia o un centro de salud público. Enseña tu Tarjeta Sanitaria Europea.
- Comprueba si el centro es público. La tarjeta solo vale en la sanidad pública; en una clínica privada te cobrarán, y entonces depende de tu seguro de viaje.
- Explica tu historial: alergias, medicación, enfermedades crónicas y operaciones. Si no habláis el mismo idioma, enséñaselo escrito en el suyo.
- Pide el informe antes de irte, y guarda facturas y recetas. Según el caso, podrás pedir el reembolso a la Seguridad Social o a tu seguro.
Al volver a casa
Lleva el informe a tu médico de cabecera, sobre todo si te pusieron un tratamiento o te diagnosticaron algo nuevo. Y guárdalo con el resto: es de esos papeles que, años después, alguien te pide y nadie encuentra. Si te lo dieron en otro idioma, la guía para traducir un informe médico te ayuda.
Tu historial, en el idioma del médico
Para esto nació Vivatium. Haces una foto de tus informes y queda todo ordenado en tu móvil. Lo primero que se ve es lo que un médico necesita saber: alergias, medicación, grupo sanguíneo y enfermedades crónicas. El médico elige su idioma (hay ocho) y lee tu historial traducido, sin que nadie tenga que traducir nada. Un informe de urgencias de Tailandia entra igual que uno de Madrid.
Vivatium necesita conexión para abrirse. Si vas a algún sitio sin cobertura, descarga antes tu historial en PDF y llévalo guardado en el móvil.